lunes, 24 de septiembre de 2012

TRANSFORMAR ES TRASCENDER

VICTOR MANUEL GUZMAN VILLENA

Hay quienes nacen dentro de los marcos del mundo de las causas; mientras que otros nacen para el mundo de los afectos. pero una gran mayoría son simples y indiferentes espectadores, frecuentes obstáculos colocados a lo largo del camino del desarrollo y la transformación, coincidiendo sus muertes, y por consiguiente desaparición con el vencimiento del plazo otorgado al momento correspondiente a sus respectivas vidas, dejando como fugaz recuerdo la idea que se puede tener sobre un capricho llamado destino. Es por ello, que desde tiempos muy remotos, los mismos humanos se han clasificado en: simples mortales; inteligentes; y creadores de la luz.

Al nacer un espíritu dentro del mundo de las causas, nace un precursor y con él, una inmortalidad, participando de ella todos cuantos se encuentran en condiciones que les permite incorporarse en una sola conciencia. En cambio, con el nacimiento de un espíritu para el mundo de los afectos, nace una capacidad que permite la identificación de la naturaleza de los afectos, con la naturaleza de las causas; dichas identificaciones representan los eslabones que conforman la cadena del desarrollo de la capacidad intelectiva y afectiva de los pueblos, con la consecuencia de los desarrollos derivantes a saber, su evolución histórico-social y psíquica, condiciones sino que son para el desarrollo cultural que permite la integración y ubicación dentro de los marcos de la misma civilización universal, como evidencia de la capacidad  ineludible de la conciencia  del yo interno, y del yo con la sociedad, unidad que es la razón; y, por tanto, el origen de la justicia como paz para la paz, condición de la cual no puede ni podrá prescindir pueblo alguno, cuyos propósitos se identifican con los ideales del desarrollo y la prosperidad colectiva tanto a nivel material como del espíritu,  que a su vez, nos conduce hacia la convicción de la necesidad de la soberanía del pensamiento y a través de éste de la razón. De más está decir que donde muere la inteligencia muere la justicia, del mismo modo que donde muere la justicia muere la paz.

Desde el momento que la persona ve la luz comienza a definir su personalidad. Tomando en cuenta que el ser humano cuenta con dos fuerzas antagónicas en su interior. Uno es el falso yo, más conocido como ego o personalidad relacionado con la ignorancia, la inconsciencia, el egocentrismo, la insatisfacción y el miedo. El otro, es el verdadero yo, nuestra verdadera esencia, que está conectado con la sabiduría, la consciencia, el bienestar y el amor incondicional. Cualquier persona que no esté en contacto con su esencia está en vías de deshumanizarse, pues poco a poco va olvidando y marginando sus verdaderos valores, lo que repercute en su forma de pensar, vivir y relacionarse con los demás.

Y como podemos saber que esta personalidad puede estar  identificada  con el ego? Es fácil: en primer lugar, porque a pesar de hacer y tener de todo, siente un  vació en su interior,  como si le faltara algo esencial para vivir en paz. De tanto dolor acumulado, finalmente se desconecta de su verdadera humanidad. Desde el ego, las personas actúan movidas por el miedo y la necesidad de supervivencia física y emocional. Su objetivo es conseguir que la realidad se adapte a sus deseos, necesidades y expectativas egoístas, lo que les lleva a vivir una vida marcada por el sinsentido, el malestar y la necesidad constante de evasión y narcotización de sí mismos. Este tipo de personalidad cae muy fácilmente y se condiciona con falsas creencias sobre quiénes son y cuál es su relación con el mundo. Debido a la ignorancia prevalece su ego, desde él  se va condicionando y aportando en construir una sociedad competitiva, agresiva, avariciosa, superficial, insatisfecha, vacía y ambiciosa, que a su vez sigue condicionando a las nuevas generaciones para preservar el sistema impuesto. Aquí me refiero ya en términos de sociedad donde el mundo se ha convertido en un negocio, donde el lucro es el fin, y  las personas sus fichas, las cuales son manipuladas, pierden su personalidad, sus afectos solo con el objetivo de que consuman y compran  y así los propietarios de los medios de explotación cumplen con su objetivo de acumular.

De allí surgen  las grandes corporaciones que manejan y controlan el sistema monetario. Todas las instituciones funcionan bajo ese  mismo principio  para su propia supervivencia. Tanto a nivel de gobiernos, entidades financieras, empresas y las instituciones religiosas, que tanta influencia tienen en la sociedad, están orientadas a optimizar sus recursos para tener el mayor lucro posible. El bienestar de la humanidad y del medio ambiente les trae sin cuidado porque no es rentable. A la maquinaria de instituciones adherida  a este sistema egoísta y excluyente sólo le interesa que las cosas sigan como están, incluyendo la creación de conflictos armados para imponer sus políticas y objetivos. Los que tienen el poder tan sólo están interesados en continuar teniéndolo, y para eso necesitan seguir esclavizando a los pueblos por medio de la deuda y los intereses bancarios, que impiden que la humanidad salga de este círculo vicio de crisis de valores.   


Y es en este estado  de cosas es cuando  surgen y trascienden es la vida misma los líderes  para cumplir tus propósitos según tus ideales. No importa si lo reconocen o no en su comienzo o su trayectoria. Tengamos en cuenta que tú, yo, el aire, una roca, la naturaleza, el cosmos  y todo trasciende por existir, transformándose  constantemente. Aunque claro, el humano en razón es la mayor muestra de trascendencia conocida. Y dicha trascendencia personal se logra con la concientización. Para lograr trascender como líder en tu vida, tienes que ser siempre positivo y todo lo que sigue serán resultados positivos, aplicando la inteligencia en tu lado racional y emocional en igualdad de consideración. Un ejemplo de esto es motivar siempre a las personas que te rodean, enseñando lo que quieres lograr con el ejemplo de tus acciones, para cambiar hábitos, rutinas y actitudes.  El liderazgo es una célula espejo, en los hijos, familia, en el  trabajo, ellos  son un reflejo de nosotros. Somos el ejemplo a seguir y allí sabemos que hemos tenido la oportunidad de liderar. La palabra indica pero la acción manda, el ejemplo arrastra. Nuestro desarrollo como líder es que día con día realicemos nuestras acciones con total rectitud y disciplina para que visualice y realice sus funciones de palanca para aplicar en nuestra vida diaria y proyectar a los demás.

Un gran líder que trasciende la empatía se aplica para no equivocar las acciones, y tiene que tener comunicación verbal y no verbal; la más importante es la no verbal que son las acciones visuales, no se debe imponer una acción verbal, se debe demostrar consiente con acciones seguras y con el uso de lo verbal se complementa la acción de lograr. El maestro debe ser un guía y ejemplo en su tarea de ayudarle a encontrarla. Los resultados como líder que trasciende se verán reflejados en el fin común que es la felicidad. Es un camino al que hay que llegar, escalón a escalón, todos los días en tu vida cotidiana. Si eres positivo en los momentos difíciles, estos se hacen fáciles. El líder que trasciende toda su vida está aprendiendo y enseñando, siempre está experimentando y mejorándose, aprovechando del conocimiento y de la comunicación. Siempre como líder motiva y enseña a soñar, los sueños deben tener nombre y deben ser logrables de acuerdo a tus posibilidades.                 

Así se trascienden en la historia, que es la vida de los pueblos, con lo cual se pretende decir que es mucho más que un mero paso cíclico, debidamente constatado e inventariado. La historia es luz que señala el camino de la ley, del paso gradual de un estado inmediato anterior a otro, cada vez que se produce el fenómeno de retención en el progreso del desarrollo. Es por ello que la historia supone e impone una perenne y progresiva valoración. Las propuesta es ¿Un cambio radical en el proceso de formación humano?  Ahora prevalece el condicionamiento egoico, que provoca que el hombre siga siendo un esclavo. En cambio, un aprendizaje  basado en nuestra verdadera naturaleza,  potencia el desarrollo de nuestra conciencia, lo que nos libera de las falsas creencias acumuladas por el ego y que tanto limitan nuestra existencia. La crisis económica tan sólo pone de manifiesto nuestra crisis de conciencia. Es un indicador de que algo está funcionando muy mal. Todos los grandes sabios de la humanidad, como Buda, Lao Tse, Jesucristo o Sócrates, Platón, Hermes Trimegistro han dicho lo mismo: el sentido de la vida es aprender a trascender nuestro egoísmo y egocentrismo para que podamos ver a los demás y al medio ambiente que nos rodea como parte de nosotros mismos.

No existe la fragmentación, sólo la unidad: todos somos uno. Buscar la verdad implica cuestionar el condicionamiento sociocultural recibido para recuperar el contacto con nuestra verdadera naturaleza. No es ningún síntoma de inteligencia adaptarse a una sociedad como la actual, profundamente enferma. El líder que necesitan para mejorar la realidad debe ser, ante todo, un hombre consciente, libre y sabio. La trascendencia es la vida misma. En un plano más personal, trascender es cumplir tus propósitos según tus ideales. No importa si te lo reconocen o no.

lunes, 3 de septiembre de 2012

LA CULTURA HIPPIE


VICTOR MANUEL GUZMAN VILLENA

Paz, amor y libertad fue  la filosofía del movimiento  hippie,  y que hizo temblar y removió los cimientos de la sociedad y la política conservadora de  los Estados Unidos  y en general  de los países que han estado dentro de su orbita de dominación.  Esta  filosofía rompió con todos los esquemas tradicionales de una sociedad puritana  e hipócrita,  ya que su finalidad era derribar  mitos y tabúes de que nada era prohibido, simplemente hacían lo que querían con libertad absoluta.  Desde el hipismo se cambio  todo: música; arte; literatura; filosofía; política, con el advenimiento de nuevas ideas y doctrinas  progresistas y transformadoras que  muchos países lo acogieron como política de Estado, menos en Estados Unidos que las fuerzas conservadoras de los demócratas y republicanos lograron que este movimiento se extinga como organización transformadora y así seguir gobernando hasta hoy con el predominio del dinero sobre el ser humano,  donde la persona no es lo preponderante como política de Estado.

Igual se transformó  el arte pictórico, dando un giro al plasmar sus sentimientos en colores vivos;  la moda cambió al aplicar en sus diseños los colores sicodélicos y estilos muy vanguardistas;  los dogmas  volvieron los ojos a Oriente, a culturas milenarias como el budismo, el hinduismo, Krisna  y la tradición  de los indios norteamericanos,  aplicando  el precepto que el hombre es el centro de la felicidad,  y que uno mismo es quien  encuentra su paz, a través del dharma y del nirvana, alcanzaban un estado de espiritualidad elevado o conciencia superior , y  no esperanzados en que venga un salvador a remediar sus dificultades.  Renacieron las nuevas energías holísticas y los viejos conocimientos de los sabios abuelos.

El color, las flores, la naturaleza, la alegría fueron el símbolo  de su libertad para romper los esquemas impuestos de la rutina demoledora de la vida urbana. Uno de sus principios fue la búsqueda  del camino hacia la libertad;  libertad externa como una forma de llegar a la libertad interna. Fue una revolución cultural a través de un asalto total  a la cultura tradicional limitante y amorfa. Combatieron el racismo. Se empezó con la defensa de la ecología; filosóficamente  fue el germen para desarrollaría una nueva filosofía  que es el  New Age. Se liberaron los estereotipos sexuales. Se manifestaron en contra del belicismo, estuvieron en contra  de la guerra del Vietnam. Eran “pro-desarme nuclear”, de donde se origina el eslogan “amor y paz”. 

Igualmente las tecnologías de Internet  que hoy conocemos  ya no sirven a los que financiaron su puesta en marcha, sino precisamente al resto de los ciudadanos. ¿Por qué? “Porque el Pentágono se encontró con el movimiento hippie”. La tecnología detrás de Internet fue desarrollada por estudiantes de California de finales de la década de 1960, justo en pleno apogeo del movimiento hippie. Así pues, los desarrolladores de Internet eran estudiantes por las mañanas hacían su tesis, por la tarde iban a los conciertos y concentraciones del movimiento  y por la noche se metían a construir los ordenados y demás accesorios para dar funcionamiento a sus creaciones. Uno de estos hippies e ideólogo fue Vannevar Bush, que juntó los tres elementos indispensables para que la Red funcione como lo hace hoy día: por un lado, la conexión de ordenadores, algo de cuyo coste se ocupó el Pentágono. La creación de ordenadores personales, “que sean baratos y que el usuario no tenga que estudiar años para poder usarlos. En tercer lugar, era imprescindible la creación del hipertexto para conectar toda la información. Así pues, Bush propuso una nueva forma de investigación y desarrollo que fue seguida por muchos otros, como Ted Nelson (creador de Xanadu) o Douglas Engelbert, el creador del mouse, que puso fin a  las tarjetas perforadas y presentó una interfaz de usuario y unas aplicaciones que lo convirtió en “el padre del ordenador personal”. Un poco más tarde llegarían Stewart Brand, el Xerox Park, Steve Jobs y compañía, que darían lugar a los ordenadores personales. La clave de todos estos desarrolladores es que hicieron su trabajo creyendo en una filosofía hippie -casi anarquista- promulgada por Ivan Ilich, basada en dos premisas: el conocimiento libre, y que todo aquel que quisiese coger el testigo y seguir desarrollando la tecnología, debería tener a su entera disposición todo el trabajo de sus predecesores. Todo estas acciones  llevo a que tenga millones de adeptos en todo el mundo.

Quienes formaron parte de este movimiento hippie, fueron parte del llamado movimiento de la contracultura de los años 1960. Algunas de las principales ideas filosóficas que aplicaron  fueron: un estilo de vida inconformista, libre y no convencional, quitando las necesidades materiales, mostrando un marcado rechazo hacia la cultura materialista occidental, auto-marginándose  de la sociedad de consumo, buscando formas de vida en común en las que la paz y el amor fuesen los valores más importantes. Esto los hizo oponerse frontalmente a la mayoría de las doctrinas, valores y costumbres comúnmente aceptados.

Por sí mismo el movimiento no tenía un carácter ideológico ni político claramente definido, aunque sus ideas y su modo de vida tienen cierta similitud con algunos aspectos del anarquismo, como, por ejemplo, la vida en comunas,  el pacifismo y el amor libre. También defendían la ecología. Las prácticas del encuentro con el  yo interno a través de  la meditación o con el uso de drogas alucinógenas naturales que han utilizado los pueblos ancestrales desde hace miles de años. Estaban en contra del consumo de drogas duras como el alcohol, la heroína, las anfetaminas y la cocaína, ya que generan altos grados de adicción y tampoco aceptaban el negocio que hay alrededor de ellas. En cuanto a las características de su vida, eran nómades y les gustaba mucho viajar, decían que en el viaje y la aventura, el ser humano realiza un autodescubrimiento de su persona, además de abrir su cabeza a nuevas culturas y personas.

Renegaban del nacionalismo. Estaban en desacuerdo con valores tradicionales de la clase media estadounidense. Ellos consideraban el paternalismo gubernamental, las corporaciones industriales y los valores sociales tradicionales como parte de un “establishment”  único, que no tenía legitimidad. Esta palabra inglesa significa referirse al grupo dominante visible o élite que detenta el poder o la autoridad en una nación. El término sugiere un cerrado grupo social que selecciona a sus propios miembros (opuesto a la selección por herencia, méritos o elecciones). El término puede ser usado para describir estructuras específicas de élite arraigadas en instituciones específicas, pero su aplicación suele ser informal y es probablemente más utilizado por los medios de comunicación que por los académicos.

Alrededor de 1980, gran parte del estilo hippie, pero muy poco de la esencia del movimiento fue absorbido por la cultura hegemónica dominante. La prensa generalista perdió interés en esta cultura. Por su parte, muchos de los antiguos hippies se integraron en la corriente dominante de pensamiento y los sistemas sociales y económicos de los que habían renegado. No obstante, otros continuaron manteniendo un compromiso profundo con esta forma de vivir y sus ideales. Como los hippies tendieron a evitar la publicidad después del verano del amor en Woodstock, surgió un mito popular de que el movimiento había desaparecido, aunque de hecho continuó existiendo en comunidades en diversos países. La evolución de algunas comunas hippies ha dado lugar a las ecoaldeas de hoy, también llamadas "comunas del 2000".

En Ecuador en una población de mayoría indígena llamada La esperanza, cerca de Ibarra, capital de la provincia de Imbabura, fue el escenario por muchos años de concentraciones de hippies de muchos puntos del planeta. Se le denominó el Kadmandu de América. Llegaban  atraídos por la belleza natural del sector y porque podían encontrar un cierto tipo de hongos alucinógenos utilizados para fines  shamánicos. Convivieron en sana paz con la población indígena dedicada a la agricultura, al tejido y al bordado de ropa y también con los grupos mestizos.

Con una visión turísticas Aida Buitrón instaló  su hostería en La Esperanza, que con el transcurrir del tiempo adquirió fama mundial por la llegada en su casa de grandes artistas del rock de la década de los 70 y 80, como Bob Dylan, Alan Parson, Integrantes de Pink Floyd, The Doors, Jaguares, Manú Chao, Piero, Randolph Carter Jr., y muchos más. Casa Aída con la simpatía de su dueña hasta hoy recibe turistas de todo el mundo. Desde La Esperanza, un sitio de plena tranquilidad, con mucha armonía con la naturaleza  se puede partir en excursiones al volcán sangrado  ancestral del Imbabura, a la laguna de  San Pablo, al cerro del  Cubilche, cerro El Cunrro, lagunas del Cunrro, Cochas, a la población de Zuleta famosa por la ropa bordada, Otavalo y su feria artesanal, comunidades campesinas  de Chilco, Pesillo, Olmedo y al volcán Cayambe de 5790 metros de altura. 

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