jueves, 26 de noviembre de 2009

CAMBIAR LAS SITUACIONES DE LA VIDA


VICTOR MANUEL GUZMAN VILLENA

Había una vez un discípulo de un filósofo griego al que su maestro le ordenó entregar dinero durante tres años a todo aquel que le insultara. Una vez superado ese período de prueba, el maestro le dijo: “Ahora puedes ir a Atenas y aprender sabiduría”. 

Cuando el discípulo llego a la ciudad vio a un sabio sentado a las puertas de Atenas que se dedicaba a insultar a todo el que entraba y salía. También insulto al discípulo, que se echo a reír. ¿Por qué te ríes cuando te insultas?, le preguntó el sabio. “Porque durante tres años he tenido que pagar por esto mismo y ahora tú me ofreces gratuitamente”, contestó el discípulo. “Entra a la ciudad –le dijo el sabio es toda tuya”. 

En el siglo IV, los padres del desierto, un grupo de personajes excéntricos que se retiraron al desierto, en los alrededores de Scete, para llevar una vida de sacrificio y oración, contaban historias para ilustrar el valor del sufrimiento y la resistencia. Sin embargo, no fue ésta la que abrió el camino a la “ciudad de la sabiduría” al discípulo. Lo que le permitió afrontar de un modo tan efectivo una situación difícil fue su capacidad para cambiar la perspectiva, para ver su situación desde una atalaya diferente. 

 La capacidad para cambiar de perspectiva puede ser una de las herramientas más efectivas de que disponemos para afrontar los problemas de la vida cotidiana. 

La capacidad de ver los acontecimientos desde perspectivas diferentes puede ser muy útil para ser feliz. Al practicarla, podemos utilizar ciertas experiencias, tragedias próximas para desarrollar la serenidad de la mente. Tenemos que darnos cuenta de que cada fenómeno, cada acontecimiento, tienen aspectos diferentes. Todo tiene una naturaleza relativa. Así cuando se pasa por situaciones desesperadas podemos ver que también se presentan numerosas oportunidades para encontrar nuevas perspectivas para la vida, y lo que probablemente no hubiera acontecido sino ocurría. 

Así que en este sentido todo es útil en la vida. Y para ilustrar lo dicho voy a relatar una historia muy singular para reflexionar lo positivo que hay en todo cambio: No había en el pueblo peor oficio que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre? De hecho, nunca había aprendido a leer ni a escribir, no tenía ninguna otra actividad ni oficio. Un día se hizo cargo del prostíbulo un joven con inquietudes, creativo y emprendedor. El joven decidió modernizar el negocio. Hizo cambios y después cito al personal para darle nuevas instrucciones. Al portero, le dijo: "A partir de hoy usted, además de estar en la puerta, me va a preparar un reporte semanal donde registrara la cantidad de personas que entren por día y anotara sus comentarios y recomendaciones sobre el servicio..." El hombre tembló, nunca le había faltado disposición al trabajo pero..."Me encantaría satisfacerlo, señor - balbuceo - pero yo...yo no se leer ni escribir..." ¡Ah! ¡Cuanto lo siento!" "Pero señor, usted no me puede despedir, yo trabaje en esto toda mi vida..." No lo dejo terminar: "Mire, yo comprendo, pero no puedo hacer nada por usted. Le vamos a dar una indemnización para que tenga hasta que encuentre otra cosa. Así que, lo siento. Que tenga suerte..." Y sin más, se dio vuelta y se fue. El hombre sintió que el mundo se derrumbaba. Nunca había pensado que podría llegar a encontrarse en esa situación. ¿Qué hacer? Recordó que en el hotel cuando se rompía una silla o se arruinaba una mesa, él, con un martillo y clavos lograba hacer un arreglo sencillo y provisorio. Pensó que esta podría ser una ocupación transitoria hasta conseguir un empleo. El problema es que solo contaba con unos clavos oxidados y unas pinzas muy viejas, entonces decidió usar parte del dinero para comprar una caja de herramientas. Como en el pueblo no había una ferretería, debía viajar dos días en mula para ir al pueblo más cercano a realizar la compra. ¿Qué más da? Pensó, y emprendió la marcha. A su regreso, trama una hermosa y completa caja de herramientas. De inmediato su vecino llamo a la puerta de su casa: "Vengo a preguntarle si no tiene un martillo para prestarme... “Mire, si, lo acabo de comprar pero lo necesito para trabajar...como me quede sin empleo..." "Bueno, pero yo se lo devolvería mañana bien temprano." El portero accedió y le presto el martillo. A la mañana siguiente, como había prometido, el vecino toco la puerta: "Mire, yo todavía necesito el martillo. ¿Por qué no me lo vende?" ''No, yo lo necesito para trabajar y además, la ferretería esta a dos días en mula." "Hagamos un trato - dijo el vecino - Yo le pagaré los dos días de ida y los dos de vuelta, más el precio del martillo, total usted está sin trabajar. ¿Qué le parece?" Realmente, esto le daba trabajo por cuatro días...Acepto. Volvió a montar su mula. Al regreso, otro vecino lo esperaba en la puerta de su casa: "Hola, vecino. ¿Usted le vendió un martillo a nuestro amigo?" "Si, así es..." "Mire, yo necesito unas herramientas, y estoy dispuesto a pagarle sus cuatros días de viaje, más una pequeña ganancia. Yo no dispongo de tiempo para el viaje." El ex-portero abrió su caja de herramientas y su vecino eligió una pinza, un destornillador, un martillo y un cincel. Le pagó y se fue." El ex-portero pensó entonces que mucha gente podría necesitar que el viajara a traer herramientas de las que había vendido. De paso, podría ahorrar algún tiempo de viajes. La voz empezó a correrse por el barrio y muchos quisieron evitarse el viaje. Una vez por semana, el ahora corredor de herramientas viajaba y compraba lo que necesitaban sus clientes. Alquilo un carretón para almacenar las herramientas y algunas semanas después alquilo un cuarto que se convirtió en la primera ferretería del pueblo. Todos estaban contentos y compraban en su negocio. Ya no viajaba, los fabricantes le enviaban sus pedidos. El era un buen cliente. Con el tiempo, las comunidades cercanas preferían comprar en su ferretería y ganar dos días de marcha. Un día se le ocurrió que su amigo, el tornero, podría fabricar para él las cabezas de los martillos. Y luego, ¿por que no? Las tenazas...y las pinzas...y los cinceles. Y luego fueron los clavos y los tornillos. Para no hacer muy largo el cuento, sucedió que en diez años aquel hombre se transformo con honestidad y trabajo en un millonario fabricante de herramientas. 

Un día decidió donar a su pueblo una escuela. Ahí se enseñaría, además de leer y escribir, las artes y oficios más prácticos de la época. En el acto de inauguración de la escuela, el alcalde le entrego las llaves de la ciudad, lo abrazo y le dijo: "Es un gran orgullo y gratitud que le pedimos nos conceda el honor de poner su firma en la primera hoja del libro de actas de la nueva escuela". El honor sería para mí - dijo el hombre - Creo que nada me gustaría más que firmar allí, pero yo no se leer ni escribir. Yo soy analfabeto." ¿Usted? - dijo el Alcalde, que no alcanzaba a creerlo. ¿Usted construyó un imperio industrial sin saber leer ni escribir? Estoy asombrado. Me pregunto, ¿qué hubiera sido de usted si hubiera sabido leer y escribir?" "Yo se lo puedo contestar - respondió el hombre con calma. Si yo hubiera sabido leer y escribir...sería portero del prostíbulo!

 "Moraleja: Generalmente los cambios son vistos como adversidades. Pero las adversidades encierran oportunidades. A menudo, cuando surgen los problemas, nuestras perspectivas se estrechan. Quizá tengamos concentrada toda nuestra atención en preocuparnos por el problema y abrigamos la sensación de que únicamente nosotros pasamos por tales dificultades. Eso puede conducir a una especie de ensimismamiento que hace que el problema parezca muy grave. Cuando sucede eso, creo que puede ayudar mucho a ver las cosas desde una perspectiva más amplia, dándonos cuenta, por ejemplo, de que hay muchas personas que han pasado por experiencias similares e incluso peores y han salido avante. 

Al cambiar lo malo por bueno, lo negativo por positivo, lo gris por claro estamos dando un giro nuevo a la vida. Por tanto a todo problema no hay que ponerle atención permanente sino inmediatamente transfiriendo en una solución para poderle controlar, así impedimos que el mal por pequeño que sea no se convierte en gigante y que nos abruma y nos enferme mental y físicamente. Cuando alguien nos hace daño. A muchos le provocan cólera que lo llevan por largo tiempo porque son personas explosivas, neuróticas, negativas, inconformes de todo y de todos. En cambio la persona serena mira en esta persona las cualidades positivas y le brinda otra oportunidad para ver las diferencias desde otros ángulos diferentes. 

En todo caso este tipo de situaciones requiere de un esfuerzo por parte de las personas negativas para encontrar soluciones más efectivas en su comportamiento, porque a la larga no le conduce a nada sino genera rechazo de quienes le rodean. Debe aplicar su capacidad de razonamiento y examinar la situación del modo más objetivo posible. Por ejemplo, puede reflexionar sobre el hecho de que cuando está realmente enojado con alguien, tiende a percibir en el otro cualidades negativas, del mismo modo que al sentirse fuertemente atraído por alguien, suele ver únicamente sus cualidades positivas. Si su amigo, al que considera una persona excelente, le causara deliberadamente daño, de repente usted se percatará de que no sólo tiene buenas cualidades. De modo similar, si su enemigo, al que detesta, le pidiera sinceramente perdón y se mostrara amable, es poco probable que siguiera considerándolo malo. Así pues, aunque esté enojado con alguien y crea que esa persona no posee cualidades positivas, recuerde que nadie es malo ni totalmente bueno. Siempre hay que buscar el punto de equilibrio en su proyección mental y así usted encontrará la verdadera naturaleza de todas las cosas.

En la escuela de misterios de Pitágoras se enseñaba la palabra luchar que significada “Crear fricción”. Significa producir energía. Por ejemplo si estás enfadado, si sientes que una gran ira está surgiendo en ti, el método de Pitágoras es: cuando surja la ira en ti confróntala; deja que surja en ti una gran alegría. Será difícil, porque cuando estás colérico es difícil estar alegre, pero no imposible. La Ira y la felicidad son dos energías diferentes. Es la ira que se va a convertir en alegría, porque la alegría está detrás de la ira. Eso se llama fricción, estás creando dualidad, estás creando dos momentos y tienes que cambiar la negativa por positiva y si logras llegar a la alegría te habrás sobrepuesto a la ira.

Otro ejemplo cuando surje el sexo, crea amor. En este caso son la misma energía. Camina desde el sexo al amor y vas a sentir más reconfortado. Al principio será difícil, porque hemos olvidado los métodos de fricción. Pero al ir intentando vamos envolviéndonos en amor y por ende en felicidad, plenitud de vida. Cuando te sientas triste empieza a bailar. Te sorprenderá el cambio inmediato que eso produce en ti. La tristeza está ahí, en un rincón, pero en otro rincón, justo frente a ti empieza a surgir una sutil dicha. Mi hermana Fabiola me preguntaba como se puede contrarrestar la tristeza de la muerte de un ser querido. Recordando y rescatando de la persona que ha fallecido su sabiduría, sus buenas acciones, sus ejemplos, fortalezas, el cariño que nos brindo, y así siempre vivirá entre nosotros en este paso efímeo por la tierra. Con estos ejemplos cotidianos nos podemos dar cuenta lo que está ocurriendo en tu interioridad, una lucha entre la tristeza y la alegría, ambas cosas a la vez, eso es fricción. Esa fricción produce una gran energía, provoca un gran fuego en ti, y ese fuego purifica. Con la fricción siempre surge el fuego. El método para transformar la actitud ante tus enemigos supone llevar a cabo un análisis sistemático y racional de nuestra respuesta habitual cuando nos causan daño. Ya dije examinemos la actitud característica hacia los enemigos. En términos generales, es evidente que no les deseamos lo mejor, pero aunque nuestros adversarios se hundan a consecuencia de nuestras acciones, hay algo lamentable con esos sentimientos de animadversión, porque vengarse no hace sino crear un círculo vicioso, ya que la otra persona no lo va a aceptar y, entonces, la cadena de venganzas es interminable. En las sociedades, esa dinámica, puede transmitirse de una generación a otra. 

El resultado es que ambas partes sufren y la vida se envenena; puede comprobarse en los campos de refugiados, donde se cultiva el odio hacia el enemigo desde la infancia. Es muy triste. Lo mismo sucede en los países, en especial los subdesarrollados, donde la democracia no cuaja, por el egoísmo de las clases privilegiadas de no querer compartir responsabilidades sino el buscar más lucro, así el odio político del partido perdedor va generando una ola negativa que no solo afecta al partido triunfante que gobierna, sino a toda la nación y los que más sufren son las clases más débiles que siempre estarán allí por la falta de solidaridad de los que más tienen. Algunas personas consideran que el odio es bueno para el interés nacional, lo cual me parece muy negativo y de una mentalidad muy estrecha y dañina. 

Contrarrestar esta forma de pensar y actuar constituye la base del espíritu de la no violencia y la comprensión. Y para ello hay que adquirir compasión, ya que tu naturaleza es la misma que la del resto. Si tu sientes alegrías, tristezas, penas, angustias, excitación, etc., aquellos que te rodean también las sienten. No eres el único que siente emociones, y se siente lastimado. Si a ti no te gusta lo que te hacen, no se lo hagas a otro, porque es como si te lo hicieras a ti mismo. Todos tenemos la misma naturaleza. Ésa es la compasión budista y el amor crístico.
En el budismo se dice que la compasión no es un sentimiento ni emoción, sino un estado de conciencia más armónico, o sea, más útil, donde se es más libre al comprender la esencia. Así que a meditar sobre la causalidad del yo, es decir, de tu personalidad, haciendo retrospectiva de tu experiencia de vida, dándote cuenta de que las personas actúan dependiendo de lo que son, que es su experiencia, memoria y capacidades innatas. 

La compasión no es lastima por los demás, es el deseo de que los demás estén libres de sufrimiento, por ello aspiramos alcanzar la iluminación y también nos encaminamos en acciones virtuosas. Una vez un maestro zen me dijo "compasión no es para nada tener lastima del otro sino ponerse en el lugar del otro que como uno quiere librarse del sufrimiento, por lo que tratamos de ayudarlo, no importa si es amigo o enemigo, conocido o desconocido" 

En el budismo hay una práctica muy interesante sobre las actitudes que adoptamos ante nuestros enemigos. Ello se debe a que el odio puede ser muestro mayor obstáculo para avanzar a una dicha plena. Si se aprende a ser paciente y tolerante con los enemigos, todo lo demás resulta más fácil, y la compasión fluye con naturalidad. Así pues, para los que practican la espiritualidad, los enemigos juegan un papel crucial, porque la compasión es la esencia de la vida espiritual. Y para alcanzar una práctica cabal del amor y la compasión, es indispensable la práctica de la paciencia y la tolerancia. No hay fortaleza similar a la paciencia, no hay peor aflicción que el odio. En consecuencia, no debemos ahorrar esfuerzos en la erradicación del odio al enemigo, y aprovechar el enfrentamiento como una oportunidad para intensificar la práctica de la paciencia y la tolerancia. 

 De hecho, el enemigo es el elemento necesario para practicar la paciencia. Sin su oposición no puede surgir la paciencia o la tolerancia. Normalmente, nuestros amigos no nos ponen a prueba no nos ofrecen la oportunidad de cultivar la paciencia; eso es algo que sólo hacen los enemigos, muchos de ellos gratuitos. Así que, desde este punto de vista, podemos considerar a nuestro enemigo un gran maestro y reverenciarlo por habernos proporcionado esa preciosa oportunidad de transformar nuestra forma de ver la vida. Imaginemos como sería la vida si nunca no nos encontraremos con un enemigo u otros obstáculos. Si desde la cuna hasta la tumba todo el mundo nos halagara y mimara, nos abrazara y nos divirtiera, si nunca no tuviéramos que enfrentarnos a los desafíos y pruebas, el resultado sería que nos convertiríamos en una masa gelatinosa, es una verdadera monstruosidad, con el desarrollo mental y emocional de un ternero. 

Es la lucha por cambiar la que nos pone a prueba, los que nos oponen la resistencia necesaria para el crecimiento espiritual y por ende social. 

martes, 17 de noviembre de 2009

EL AMOR TRANSFORMADOR

VICTOR MANUEL GUZMAN VILLENA


La energía sexual para quienes están en la búsqueda de su yo interno ha sido considerada con frecuencia como una fuerza volátil, que puede crear antagonismo con la soledad y el silencio interior. El amor personal puede ser una experiencia espiritAñadir imagenual capaz de abrir el corazón e incluso ser una experiencia del amor incondicional, que se profesa sin esperar nada a cambio, se considera motivado por un fuerte instinto que lo hace especialmente intenso, que resulta ser transformador.

El amor humano bien desarrollado, pleno en su capacidad de compartir es el significado del amor universal y que todas las personas pueden llegar a sentir por el medio natural y que los grandes místicos experimentan como nirvana, éxtasis o iluminación, manifestación sublime en la que se eclipsan o confluyen el resto de las manifestaciones. Por tanto las relaciones íntimas y la energía sexual pueden ser consideradas no como un impedimento al desarrollo espiritual, sino más bien, como un medio de combinar en forma sumamente habilidosa la pasión y la compasión; de manera que podamos ser capaces de involucrarnos e intimar más con el resto de personas y con el mundo.

En las enseñanzas tántricas, que utilizan todas nuestras energías como parte del camino, se reconoce la energía sexual como una fuerza muy poderosa y vigorosa que, al igual que la electricidad puede ser dominada. El tantra habla de integrar y asimilar todas nuestras experiencias vitales del camino, en lugar de excluir cualquier aspecto de nuestras vidas, como suelen hacer los monásticos. Los textos tántricos nos dicen que encontremos la pareja correcta, o el consorte, con quien poder practicar los ejercicios sexuales tántricos como una práctica transformadora capaz de elevar la conciencia. Las numerosas y específicas prácticas tántricas que pueden ayudarnos a cumplir con esa meta incluyen el visualizarse a sí mismo y a su pareja como deidades en lugar de cómo parejas humanas comunes llenas de lujuria. Existe una variedad de prácticas tradicionales del yoga, tales como la retención seminal, el abstenerse del orgasmo, las caricias y ademanes con las manos, los movimientos musculares internos especiales, la rotación con la respiración y el mantenimiento de la respiración dentro y fuera.
Otras prácticas tántricas están relacionadas astrológicamente y reflejan las energías complementarias solares y lunares dentro de nuestro propio ser.

Una de las prácticas, por ejemplo, involucra la visualización de lotos de múltiples pétalos suspendidos sobre la cabeza de los amantes; esto se hace con el objeto de elevar su nivel energético, en un movimiento de arriba en lugar de hacia abajo, elevando deliberadamente su agudizada atención. En los antiguos tantras hindúes existe una tradición que prescribe la penetración total con la inmovilidad. En esta práctica la pareja se une sexualmente y permanece en un estado meditativo sin moverse, durante 30 minutos, cuatro veces al día, sin orgasmo. Esto ayuda a desarrollar una maestría en la respiración, la energía, los canales psíquicos internos y la mente y abre ampliamente el centro del corazón, así como los otros chakras que son centros de energía. La práctica tántrica, si es auténtica, es una forma de utilizar la concentración natural del intenso deseo pasional para dirigir nuestras mentes mucho más allá de nosotros mismos.

Es importante recordar que las prácticas sexuales tántricas son espiritualmente arriesgadas y siempre vienen acompañadas de una etiqueta de advertencia. En verdad estas prácticas enumeradas son muy avanzadas y raramente cumplen con su objetivo. Pensemos que el tantra es como una construcción de una casa; antes de poner el techo, debemos construir los cimientos y las paredes. En forma análoga, nuestra vida espiritual necesita madurar y desarrollarse antes que utilicemos estas energías intensas que pueden ser fácilmente mal dirigidas.

Con demasiada frecuencia, el sexo tántrico ha sido utilizado como una racionalización y justificación para un comportamiento autoindulgente, para una explotación de desequilibrios de poder, e incluso para una mala conducta sexual. Algunos yoguis han exagerado y se han desviado hacia la sensualidad, en lugar de continuar su desarrollo espiritual congruente con su intención original. Esto nos recuerda que para el practicante sincero, el sexo tántrico puede convertirse en una peligrosa actuación en la cuerda floja. La práctica sexual tántrica no tuvo nunca la intención de ser una forma de justificar la adicción sexual o la hipocresía. Algunos maestros de los tiempos actuales han resbalado por esta pendiente y el budismo tampoco ha quedado inmune a la misma clase de desviaciones sexuales en nombre de prácticas espirituales elevadas de sexo tántrico. Si nos vemos involucrados en esta llamadas sabiduría loca, un avanzado estilo tántrico de enseñanza y práctica, haríamos bien en preguntarnos si nuestras vidas se están convirtiendo con ello en más sabías o más locas.

El acto sexual, si se realiza con la máxima sinceridad, puede proporcionar la forma de ser transportado más allá del sentido habitual del egoísmo finito y separativo y de experimentar un rapto semejante a la unión mística divina, aunque sea momentáneamente. Los tantras presentan una forma de realizar esa experiencia y utilizar la energía sexual como un propulsor hacia experiencias más penetrantes y amplias de desarrollo, liberación y despertar espiritual.

martes, 10 de noviembre de 2009

HISTORIA DEL BUDISMO

VICTOR MANUEL GUZMAN VILLENA

 
En contraposición al brahmanismo, con todo su séquito de sacerdocio, literatura y tradiciones, en las cuales se apoyaba para mantenerse su dominio absoluto a un pueblo sucumbido en la ignorancia y el fanatismo, comienza a desarrollarse el budismo. Buda predicaba la igualdad de todos los hombres. Principio eterno reconocido por todos, aunque de él se apartan las castas religiosas de India que se vanagloriaban de seguir las más puras doctrinas de la moral más perfecta.

La nueva filosofía de la caridad, hermandad universal fue, naturalmente mal recibida por aquella sociedad que inconscientemente y por la misma apatía de su carácter, hábilmente explotada por las clases directivas que llevaba el yugo de la tiranía brahmánica, pero se ayudó en parte del vergonzante escepticismo de algunas escuelas filosóficas védicas, cuyos individuos hacía ya tiempo sentían sus frentes recrearse con las peregrinas auras de la libertad redentora. El budismo tuvo más acogida en el Sur de la India y en Ceilán unos tres siglos antes de la era cristiana.

Buda o más propiamente Sakyamuni, pues este era su verdadero nombre, mientras que Buda fue un epíteto que significa Sabio. Nacido en el siglo VI antes de Cristo. Los símbolos búdicos tienen gran analogía con los védicos, con la diferencia que el brahmanismo confunde al dios individual con el dios personal, mientras que el budismo lo resuelve en la nada universal, o nirvana. Ahora bien, enseña el budismo que la materia originaria o prakriti, es lo único que existe pero de una manera divina, y en ella hay dos fuerzas inmanentes que producen dos cualidades distintas, el reposo y la actividad. En el primer estado, el espíritu descansa en su plena conciencia de la absoluta inactiva vacuidad; tal es el estado de bienaventuranza y goce de la nada original. En el segundo estado, la materia da un paso fuera de sí misma por su propia actividad y se moldea en formas y modalidades determinadas; en el curso de este proceso pierde su imperativo consciente, que vuelve a adquirir al hacerse hombre, verificándose así un fenómeno de subconsciencia originaria y nativa. El fin y objetivo del humano es reproducir el imperativo consciente originario, al llegar al cual comprende que no existe cosa alguna real fuera de la materia originaria, y que su espíritu es una misma cosa con la Nada originaria consciente, o sea que su alma individual libertada de la cárcel del cuerpo, vuelve al seno del alma universal.
En esta doctrina hallaron naturalmente, más tarde la más obvia aceptación la creencia en la metempsicosis o transmigración de las almas y el misantrópico sistema de renuncia de sí mismo, que en la India tuvo por corolario las voluntarias torturas de los faquires y fanáticos y su correspondiente analogía en el ascetismo cristiano con los ayunos, penitencias, flagelaciones, crucifixiones. En la India este ascetismo, fundado en que lo absoluto es lo único que tiene existencia real y que los fenómenos individuales no son sino fantasmas y aprensiones, y que la absorción y surgimiento en la divinidad se obtienen con la penitencia corporal y la maceración de las carnes, llevando a tal extremo de exageración que en muchos casos llegó hasta el lento suicidio, en aras de las más extremas tradiciones. Así vemos que en los festejos con que se honraba a la temible diosa Bhovani, esposa de Siva, su pesada imagen era llevada a las orillas del río Ganges en un carro triunfal cuyas ruedas estaban erizadas de cortantes cuchillos, y allí se veía a una multitud de fanáticos, adornados de flores y en medio de cánticos de alegría, como si fuera una espléndida boda, se arrojaban al paso del carro para ser triturados, creyendo que sus almas iban a sumergirse en el seno de la divinidad, mientras que sus cuerpos hechos pedazos eran arrojados al Ganges.
VIDA DE BUDA
El Buda fue un verdadero personaje histórico. Aunque se encuentra entre los líderes de las más grandes religiones del mundo, nunca declaró que fuera, en modo alguno, divino o sobrenatural. El budismo enseña que el Buda nació como hombre, no como dios. Alcanzó la iluminación debido a las investigaciones que realizó sobre la naturaleza de la realidad del yo y del mundo. Esta iluminación no le llegó a través de la intervención externa o de las fuerzas místicas o sobrenaturales. El camino del Buda es un camino de diáfana racionalidad, es el camino de la realidad útil, es el camino del examen crítico y de la investigación permanente en la naturaleza de la vida.
Cuando Buda se hallaba en su palacio, era una buena persona, de alma sana, bondadoso para su esposa, para su familia y para sus servidores. Es probable que el potencial que mostraba para llegar a ser iluminado se hiciese ya patente a la vista de todos; sin embargo, se debió al arduo trabajo interior que realizó sobre sí mismo tras abandonar el palacio lo que condujo a su perfecta iluminación. El Buda alcanzó su iluminación por la experiencia del autoconocimiento y sus propios esfuerzos, por tanto cualquier humano puede igualmente alcanzar. Si el Buda conoció la verdad de las cosas tal y como son, entonces todos nosotros podemos conocer la verdad de las cosas tal y como son, ya que cada uno de nosotros está dotado plenamente con la luminosa naturaleza.
CARACTERISTICAS
La característica básica más fundamental del budismo es la promesa de iluminación. Comenzando con el ejemplo de Buda, sus enseñanzas contienen miles de años de sabiduría acerca de cómo los seres humanos normales pueden llegar a ser iluminados, tan iluminados como el Buda mismo. Estas enseñanzas ofrecen explicaciones acerca de la naturaleza de la iluminación, describen diferentes grados, profundidades y experiencias, al igual que proveen instrucciones detalladas sobre cómo alcanzar ese estado de espiritualidad. De hecho, el camino budista puede considerarse semejante a un mapa bien establecido hacia la iluminación espiritual y el renacimiento espirituales.
El concepto de renacimiento espiritual no es el único del budismo. Todos los cristianos conocen la historia de Saulo que “renació” en el camino a Damasco cuando la autorrealización convirtió a Saulo de un perseguidor fanático en un alma santa llamada Pablo. Por supuesto que no todos podemos experimentar el renacimiento espiritual o auto transformación a la velocidad de un rayo como le ocurrió a Pablo. En el budismo, por ejemplo, existen muchas perspectivas diferentes de iluminación a través de un proceso gradual de profundización de la conciencia. 
Es importante comprender que el renacimiento espiritual en el budismo no se trata de un encuentro místico con dios. La iluminación no tiene nada de volverse divino. Más bien se trata de volverse más plenamente humanos. Al examinar la experiencia arquetípica del Buda, observamos que su iluminación representa una toma directa de conciencia acerca de la naturaleza de la realidad, de cómo son las cosas y de cómo ellas operan. La iluminación es el fin de la ignorancia.
La auto transformación implica auto trascendencia. Por tanto, la transformación interior es un asunto espiritual de significación cósmica, que incluye todo lo animado y lo inanimado, en todas partes. La auto transformación auténtica no es en definitiva sólo para uno mismo. Es para todos los seres, pues ¿acaso no estamos todos interconectados en forma inseparable? Todo lo que nos afecta a nosotros, les afecta a todos y cada uno de los demás; hiere a una sola hebra de la red de la vida y la red quedará herida.
EN EL TIBET

 La creencia del budismo lo ha puesto a este ex país, hoy provincia de China en un papel máximo como centro de esta religiosidad. Antes de la llegada del budismo era gobernada por un príncipe de raza india en un estado de barbarie y atraso absoluto. Según la leyenda, vino a la India un bhosdhisatwa que se estableció en el monte Bouthala, alrededor del cual fue fundada más tarde la ciudad santa de Lahsa; este individuo se llamó Ohomschim, en chino Boyan-chi-yu (la voz que refleja el mundo) y éste fue el fundador del lamaísmo. Desde esa época Buda no ha cesado de encarnar regularmente en la persona de Dalai-Lama o el Gran Lama. 

El lamaísmo permaneció confinado largo tiempo en Boutzala. Durante un período de ocho o diez siglos, el lamaísmo pasó de secta a institución gubernativa: el príncipe Conciva-Kelpo (siglo XII) fundó un monasterio en Cekia; su hijo fue el Gran lama con el nombre de Kauk-ga-Griembo, y reunió en su persona el poder espiritual y temporal. Así estaban las cosas en 1206, época en la cual el Tíbet se sometió a Tschinggis-Kakham (Gengis-Khan), cuyo nieto abrazó el budismo y los tibetanos vieron en él una nueva encarnación de Buda. Finalmente bajo el gobierno de Koublai, las varias provincias del Tíbet fueron distribuidas entre los oficiales del ejército a las órdenes del Lama Madi-Dywadscham, el cual fue elevado a la dignidad de Dalai-Lama. Esto tenía lugar en 1260, durando hasta 1368, fecha en la cual el Tíbet pasó de las manos de los mongoles a las de los chinos.

 Del budismo tibetano hablaremos más profundamente al exponer las creencias del pueblo chino. Aquí mencionaremos la secta de los jains, que, aunque búdica, difiere del budismo por haber conservado en sus dogmas en de las divisiones de castas y concuerda con él en la negación de la divina autoridad de los vedas. Dividiendo en cuatro castas, la primera de las cuales es de los sacerdotes: tienen un magnífico templo, el más soberbio de la India, en el monte Abu, territorio de Serohee, en el Rajputana; es todo de piedra de mármol en forma de una cruz, y dícese que su construcción costó diez y ocho millones de libras esterlinas, tienen además un gran templo en karlee, Bombay.

sábado, 31 de octubre de 2009

SABIDURIA BUDISTA


VICTOR MANUEL GUZMAN VILLENA

En este nuevo milenio la personalidad y filosofía de Buda “El despierto”, sigue alentando el anhelo de libertad del ser humano. Hoy más que nunca su doctrina centrada en el cultivo del conocimiento y de la compasión está experimentando una expansión sin precedentes que sirve al mismo tiempo para establecer un puente de conexión entre los dos mundos (Oriente y Occidente) y un renacimiento espiritual que se eleva desde la crisis moral, ética y de valores que condujo el consumismo desmedido. El presente texto ha sido extraído del Aforismo de Buda.

Espero sirva como un instrumento de iluminación sobre la naturaleza y la realidad del yo y del mundo. Iluminación que no llega a través de la intervención externa, o de fuerzas místicas o sobrenaturales, sino a través de un examen crítico de nuestra vida, alejado de la fe ciega y de la devoción aislada que no conducen a la libertad ni a la iluminación.

Con la iluminación lo que pretendemos es volvernos más humanos con una toma de conciencia clara de la naturaleza de la realidad, de cómo son las cosas y como ellas operan. La iluminación es el fin de la ignorancia.

* El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional.
* Los extremos son como trampas o emboscadas; permanece en el medio, pero ni siquiera al medio te aferres.
* Incluso del apego al nirvana hay que liberarse.
* Hay quienes no tienen los ojos demasiado empañados. Estos sí que podrán comprender la verdad.
* Cuando no tengas nada importante que decir, guarda el noble silencio. Si no puedes mejorarlo dicho por otros, guarda el noble silencio.
 * Que cada uno de vosotros sea su propio refugio, ¿qué otro refugio podría haber?
*El que no sabe a qué cosas atender y de cuáles hacer caso omiso, atienden a lo que no tienen importancia y hace caso omiso de lo esencial.
* Todos los estados perjudiciales tienen sus raíces en la ignorancia y convergen en la ignorancia. Al abolir la ignorancia, todos los demás estados perjudiciales serán también abolidos.
* El que se despoja del velo de la ofuscación, no se ofusca donde reina la confusión; dispersa seguro toda ofuscación, igual que el disipa la noche.
* Mente clara, corazón tierno.
* Todas las cosas compuestas están sujetas al cambio. Podría con vigilancia para conseguir vuestra liberación.
 * El pasado es un sueño; el futuro, un espejismo; el presente, una nube que pasa.
* Vigila. Está atento. Se disciplinado. Reúne vuestros pensamientos. Cuida tu mente.
* A un loco se le conoce por sus actos, y a un sabio también.
* Hay un apego sumamente peligroso: el apego a las opiniones.
* En cualquier batalla pierden tanto los vencedores como los vencidos.
* Atento entre los distraídos, plenamente despierto entre los dormidos, el sabio avanza como un caballo de carreras y se adelanta a los jamelgos decrépitos.
* Igual que una flor bella y de brillante color, pero sin perfume, así de estériles son las buenas palabras de quien no las pone en práctica.
* Toda enseñanza es como una balsa: hecha para hacer una travesía, pero a la que no hay que atarse.
* La verdad es aquello que produce resultado.
* Como una sólida roca no se mueve con el viento, así el sabio permanece imperturbable ante la calumnia y el halago.
 * Pocos entre los seres humanos son los que cruzan a la otra orilla (la de la sabiduría). La mayoría solamente suben y bajan por la misma orilla.
 * Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
* Si uno percibe el mundo como una burbuja de espuma y como un espejismo, a ése no le ve el dios de la muerte.
 *El único refugio de la mente es la atención.

jueves, 15 de octubre de 2009

LOS GIMNOSOFISTAS DE LA INDIA


VICTOR MANUEL GUZMAN VILLENA
Una de las sectas religiosas de la India antigua fue la de los gimnosofistas que se distinguió por su desapego hacia las luchas del mundo y por su conducta inspirada en los ideales de pureza. Predicando la austeridad con el ejemplo llegaron a hacer proselitismo y así conquistar millones de adeptos, extendiendo su credo en los pueblos de oriente y de Grecia.

Tendiendo a despojar a todo ser de su parte material sólo veían en él un espíritu, representación del alma universal, siendo la metempsícosis, que es la creencia en la transmigración del alma de un cuerpo en otro, especialmente su reencarnación posterior a la muerte como la base de sus creencias. Vivían aislados y sólo cuando las necesidades lo requerían se presentaban en los centros poblados que los llamaban en su auxilio. Permanecían célibes y se alimentaban de vegetales. La conducta que observaban estaba dominada por una rigidez de pensamiento, llevados a una extraña aversión hacia todo lo que significase belleza corporal. Maceraban horriblemente sus carnes y adoptaban durante horas posiciones en extremo incómodas y que produjeran molestias y fatiga con objeto de experimentar intensos dolores.
Los miembros de esta Fraternidad eran representativos de toda clase de psicopatías. Unos se esforzaban en permanecer varios días seguidos en vigilia; otros en no probar bocado sino cada tres, ocho y veinte días: otros, en fin vivían en fosos o cavidades donde tan sólo les era posible permanecer constantemente encorvados. Estos, pasando años enteros apoyando el pie en el alto de una columna, otros enjaulándose y permaneciendo inmóviles en la cúspide de una montaña, sufriendo los rigores del clima.
Cada una de estas mortificaciones era considerada como un grado más en el camino de la santidad. Era preciso vencer la materia rebelde, pero no en vano se lucha contra los designios inapelables de la naturaleza. Estas prácticas transformaban a los hombres en espectros o casi cadáveres, y cuando estaban en comunidad sufrían las más extrañas exaltaciones distinguiéndose por un orgullo desmedido que les impedía apreciar el verdadero valor de las cosas y el resultado de su propia obra.
Los monarcas de la India veían en los gimnosofistas un poder misterioso e invisible. Estos demostraron constantemente aversión a los honores y riquezas, viviendo siempre en soledad más absoluta. Su ascetismo lo llevaban con exageración y les hizo reacios a toda labor colectiva. Cuéntase de ellos que, ni aun en momentos difíciles cuando las calamidades azotaban al país, se dignaban salir de su aislamiento que se habían impuesto. Jamás se rindieron a los llamamientos que les dirigían, y llevaron su independencia al extremo de no prestar jamás atención al oráculo.
Algunos historiadores, al estudiar a los gimnosofistas, refieren que el mismo Alejandro magno, tan experto en hacer suyas las influencias que podían contribuir al sostenimiento de su vasto imperio, quiso llamar a sí a los jefes de los gimnosofistas; pero éstos huían a su paso, y en vez de presentarse a él se refugiaban en lugares inaccesibles, significándole con su noble arrogancia que era el discípulo quien había de solicitar las enseñanzas del maestro. Este grupo alcanzó gran preponderancia al desmembrarse el imperio de Alejandro, extendiendo su dominación en regiones que antes habían permanecido indiferentes a su credo. La preponderancia fue debida al crédito que inspiraron sus profecías respecto a la anarquía entonces reinante; extendiéndose por todo el valle del Éufrates, pasando por Arabia a Egipto. También se hizo sentir su influencia en Grecia, pues se ha puesto de manifiesto que algunos filósofos griegos se inspiraban con frecuencia en las doctrinas gimnosofistas, entre ellos Pitágoras, Zenón y Sócrates.
Finalmente las mismas doctrinas de esta Fraternidad inspiraron a Mahona y el mismo cristianismo luego plagió algunas de sus prácticas como el supremo bien y el mérito indiscutible a los ojos de la divinidad, la tendencia sostenida y tenaz de algunos santos de torturar su carne para triunfo del espíritu.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

KARMA PARA LA EVOLUCION


VICTOR MANUEL GUZMAN VILLENA 
“Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; Todo ocurre de acuerdo con la Ley. Azar no es más que el nombre que se da a una ley desconocida; Hay muchos planos de causación, pero ninguno escapa a la Ley”
 El Kybalión (Tres Iniciados)

El destino no es nada más que la fuerza colectiva de las propias acciones realizadas en las vidas pasadas y puede ser superado por esfuerzos de esta vida, sin son suficientemente fuertes, así como mediante el abandono de hábitos viejos por el cultivo de nuevos y opuestos hábitos. Nuestros deseos son innumerables e ilimitados y muchos de ellos chocan entre sí. Nosotros tenemos que escoger algunos y desechar otros, pues el humano es un ser racional y está dotado de poder de discriminación y mando. Con la ayuda de este poder se puede provocar una orden en el reino de los deseos, pues algunos de ellos son para el goce de los placeres del mundo, mientras que otros son para la perfección moral y la libertad espiritual. Los pensadores comprendieron que todo en la vida humana no debe dedicarse a la persecución de riqueza, placer y poder, pues de ser así se atrofia el espíritu. Por eso podemos decir que los deseos tienen dos cabezas: los mundanos y los espirituales. El karma es la ley universal de compensación y causalidad. A cada causa que creamos le sigue un efecto. Por cada pena o dolor que causemos a otros, sufriremos en igual grado y manera cuando la energía universal crea que el fruto de la lección sea más efectivo para nosotros aprender. El propósito de la ley no es vengativo, más bien, lo que hace es darnos una lección, hacer que nos demos cuenta del error, para evolucionar. En el proceso no existe venganza ni intención de causar sufrimiento. 

El karma puede ser positivo (crédito) o negativo (débito). Igualmente es de dos tipos, uno individual o personal y otro colectivo. La Ley del karma funciona independientemente de nuestro conocimiento o desconocimiento y se está creando constantemente en nuestro pensamiento. Eso significa que todo ser es obra de una energía, un proceso, una acción, y que todo es una cadena continua en la que cada eslabón enlaza indisolublemente con un pasado infinito. Todo está gobernado por relaciones estables, por una asociación inevitable de causas y efectos, y la verdad fundamental de nuestro ser es nuestro espíritu, pues es el que determina su propia evolución. Esto quiere decir que en esta vida no estamos pagando Karma sino aprendiendo a través de los obstáculos. 

El karma siempre es positivo, porque se trata de un instrumento para evolucionar positivamente, es decir, la voluntad de nuestro espíritu se expresa en nuestro karma. El problema surge cuando nuestro espíritu está condicionado a la mente, pues entonces el karma nos limita, pero cuando trascendemos a la mente se transforma en una ley absolutamente positiva. Todo acto físico, verbal o mental debe tener un resultado y, aunque habitualmente los resultados son visibles, en ocasiones no lo son. El karma no necesariamente no significa acciones pasadas, pues también está unió a las acciones presentes. En cierto sentido, nosotros somos el resultado de lo que éramos y seremos el resultado de lo que ahora somos. En otro sentido, hay que agregar, nosotros no somos totalmente el resultado de lo que éramos, pues tampoco seremos absolutamente el resultado de loq eu somos. El presente no es la muestra de las descendencia del pasado y más bien es el futuro, así de complejo es el funcionamiento del karma. 
 
QUE SON LAS ACCIONES 

Así como cada objeto es acompañado de su sombra. Nuestras acciones van acompañadas inevitablemente por su efecto. Entonces podemos decir que el karma es como la semilla que sembremos, el fruto estará allí para ser recogido. Quien hace bien recogerá el bien y quien haga el mal segará el mal. la semilla que usted plante dará el fruto elegido, no otro distinto. Por lo que podemos afirmar que el karma es una ley en sí misma que opera en su propio campo sin la intervención de cualquier agencia gobernante externa, pues es independiente. Felicidad y sufrimiento acompañan a la humanidad y los efectos son consecuencias inevitables de las causas. No son premios ni castigos, asignados por un ser sobrenatural, un poder gobernante omnisciente a un alma que ha hecho bien o mal. Esta doctrina teíste que es la del dios omnipotente y omnisciente intenta explicar todo lo que acontece e esta vida temporal y en la vida futura eterna, ignorando el pasado y cree que es mejor la justicia divina después de la muerte. por ello considera la felicidad presente y el sufrimiento como las bendiciones y maldiciones conferidos por un gobernante divino omnisciente y omnipotente que se sienta en el cielo sobre su trono para controlar los destinos de la humanidad. Enfáticamente debemos negar semejante ser omnipotente, un dios creador y misericordioso, así como la idea de una alma arbitrariamente creada. 

Por el contrario es la ley natural que actúa en cada ser en forma individual, donde cada acto tiene sus propios premios y castigos y no necesita de ninguna justicia divina. El ser humano se basta por sí mismo para castigarse o premiarse mediante el simple hecho de casusa y efecto.

COMO FUNCIONA 

 El universo, y todo en nosotros es moral, mental, físico. psíquico y espiritual, construido en una ley perfecta de equilibrio y armonía. Eso es lo que hace que tanto el universo como todos sus habitantes poseamos energía a través de sus ciclos de existencia. El karma es la siembra y la recogida, la acción y reacción, causa y efecto, dar y recibir, y eso hace que nuestras vidas sean agradables y armoniosas. Pero cuando el receptor no devuelve nada, su no acción bloquea el flujo del karma y con el tiempo tendrá que reponer con creces esa necesidad no cubierta en su momento.
El acontecimiento kármico no es un simple acto en el tiempo. las reacciones se repiten de nuevo hasta que llegan a perturbar a su poseedor, y cuando esto ocurre las energías discordantes quedan de nuevo en equilibrio. Así pueden remontarse los antecedentes de un acto atrás hasta un pasado infinito, y los efectos pueden afectar a millones de personas en un futuro infinito. Este funcionamiento misterioso de la Ley del karma ayuda al hombre a cumplir con su principal objetivo de la vida en este plano físico, según el punto de vista místico: que es adquirir experiencia, y unirla al conocimiento integral que tengamos de todo y no causa jamás que una persona reencarne en seres menos evolucionados, ya que es de tipo evolutivo-ascendente. Nunca descenderemos en la escala de la evolución física, cualquiera que sea la deuda kármica que tengamos que pagar. Somos lo que pensamos. Pensar en pobreza, eso será lo que se atrae. Anhelar riquezas, eso será lo que tendremos. 

El hombre es el producto de sÍ mismo en su vida. Todo objeto o acto se inician en el pensamiento. La desgracia o la felicidad se inician en el pensamiento, esta es la raíz de la ley del karma. El buen o mal uso de los recursos que tengamos generará un karma, al cual debemos compensar en su debida oportunidad. De ahora en adelante, cuando vayamos a actuar, primero meditemos, visualicemos previamente lo que vamos a realizar, midiendo los pro y los contra de nuestras acciones, ya que tarde o temprano, bien sea en esta vida o en otra, pero siempre sobre este mismo plano existencial, tendremos que compensar. Las decisiones del hombre forman su destino . Cosechamos lo que sembramos. 

jueves, 27 de agosto de 2009

LA SABIDURIA DE LA NATURALEZA


VICTOR MANUEL GUZMAN VILLENA

Toda la naturaleza es nuestra maestra: Desde la flor más delicada hasta el árbol más frondoso; desde la laboriosa hormiga hasta la imperiosa águila que surca el cielo, desde la montaña más elevada hasta las profundidades del mar, nos enseñan sus secretos de vida. Estamos unidos con este planeta y todos sus elementos nos transmite su sabiduría para saber como funciona la vida y los cambios que tienen lugar en el interior y exterior de cada uno de nosotros.
 
Tenemos que aprender a observar con detenimiento cada aspecto de la naturaleza, desde la pequeña semilla que brota, el robusto árbol que nos da sombra, la capacidad de tenacidad del animal felino para acechar y cazar a su presa. En todos estos ciclosAñadir imagen podemos sentir la armonía y el estar totalmente presentes, como el perro que sacamos a pasear al parque, que al escuchar un ruido se concentra por completo en él para ser consciente de lo que está ocurriendo. Esa atención del perro nos enseña a despertar en nosotros la intuición innata, la cual nos permite conocer qué es lo que la naturaleza nos está comunicando. La intuición es la facultad de conocer algo no sólo con la mente, sino también con el corazón, el cuerpo y el espíritu. 

A través de la intuición podemos acceder a los reinos del conocimiento. Podemos darnos cuenta que los árboles están aquí para enseñarnos a ser estables en nuestro interior con su forma de arraigar en el suelo y así soportar los vendavales de viento que cruzan por entre sus ramas. El mar nos enseña a celebrar los ciclos de los cambios que hay en la vida y nos recuerda que todo está siempre cambiando, igualmente nos enseña a no ser ansiosos, demasiado codiciosos o impacientes, porque todo viene a su tiempo, y sus aguas al llegar a la playa nos enseña a ser abiertos, indiferentes, ya que siempre está aguardando el regalo del mar en sus arenas. El gato, nos enseña a ser independientes al dejarte claro que sabe muy bien lo que quiere. El perro, nos enseña el amor incondicional, a ser leales. Un pájaro, te enseña a mirar las cosas desde otra perspectiva, te dice que te eleves por encima de las circunstancias. Las abejas, el orden y la disciplina y el trabajo en equipo. La imagen de un venado, te puede impresionar porque estás viendo a la dulzura de la propia naturaleza. Y así tú puedes recibir e interpretar todas las señales que pueden cruzarse en tu retiro con la naturaleza. 
Al vivir en el mundo contemporáneo, entre automóviles, celulares, internet, radio, televisión, consumo desmedido, trabajos absorbentes que exigen nuestra atención durante muchas horas del día, nos hace alejar de las maravillas de la naturaleza, es decir, de las maravillas del Gran Espíritu que fluye en todo. Entonces el hombre citadino si quiere regresar a la sabiduría, tiene que aceptar y dejar que la naturaleza sea nuestra maestra, que nos llegue al corazón y nos haga ver la conexión que tenemos con la vida que bulle en el mundo que nos rodea y de la que nuestra alma es inconsciente. Mantener una relación con el mundo natural nos permite equilibrar nuestra ajetreada vida con los regalos que nos ofrece. Por tanto que importante es aprender a reservarnos un tiempo para unirnos con la armonía que nos ofrece este mundo natural, haciéndonos cada día un regalo maravilloso. No es fácil desconectarse con el ritmo que llevamos cotidianamente, pero si nos damos un tiempo corto y entramos en contacto con la naturaleza en un parque cercano, en el jardín de la casa, podremos tener un relajamiento porque entramos en contacto con otro paisaje, allí sentiremos la suavidad de la hierba, y al pasearnos durante unos minutos contemplando el verdor de las plantas, el diseño de las flores, la estructura de las hojas, el vuelo de las aves, la marcha incesante de los insectos, sin darnos cuenta somos otros, estamos en otra realidad y nos permite ver con una cierta distancia entre la calma y la cotidianidad y con esta breve terapia podemos regresar a nuestro puesto de trabajo sin perder la calma sino más bien motivados.
Aprender de la naturaleza es como penetrar en un misterio que te habla en un idioma que no es tu lengua natal. Te conviertes en el visitante de una tierra desconocida que debe aprender a ser sumamente observador para entender el mensaje que el lugar te transmite de manera silenciosa y directa. Cuanto más tiempo pases en contacto con la naturaleza, más te sorprenderás el ver la perfección con la que encaja todo cuanto hay en ella. Empiezas a confiar en que si algo existe, o si está en camino a existir, hay una razón para ello, que aquello ocupa un lugar en la gran matriz. Aunque no puedas comprender la razón, empiezas a tratarlo todo con mucho respeto, porque todos los acontecimientos son una expresión del Gran Espíritu de la Naturaleza.
Así que en vez de irte a pasear un fin de semana a los shopping -Las catedrales del consumo, del apego-, donde pasan horas contemplando vitrinas en forma mecánica absortos por la propaganda, les invito a volver a nosotros mismos, a nuestro hogar en el universo, a entrar en contacto con la naturaleza y a recibir la sabiduría de sus enseñanzas. Al hacerlo, recordaremos que formamos parte de un todo en el que nosotros, y todos los otros seres vivos, ocupamos un lugar esencial y somos dignos de respeto. No tenemos que sentirnos solos ni tampoco alineados del mundo que nos rodea, sino que estamos totalmente interrelacionados con todos los seres vivos de la naturaleza.


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